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Ignacio Vergara de 25 años de edad y Brígido soto de 28, se presentaron ante un juez de la corte suprema de Georgia, donde abogados y fiscales esgrimieron sus argumentos en uno de los casos que más tiempo se han demorado en resolverse en el condado de Hall, 45 minutos al norte de Atlanta.
En marzo del 2002 Vergara y Soto, asesinaron a Alejandro Santana y Francisco Saucedo, los cuerpos sin vida de la víctimas fueron encontrados en un estacionamiento. Al parecer el crimen estaba relacionando con el tráfico de drogas.
En efecto, la policía del condado de Hall, cree que estos hombres perdieron la vida por dos kilogramos de cocaína.
En agosto del 2002, el abogado de distrito Jason Deal, quien ahora ejerce como juez de la corte superior, solicitó la pena de muerte para Vergara y Soto.
Durante los 5 años que han transcurrido, los acusados han cambiado en seis ocasiones de abogados defensores, y tres fiscales de distrito han tomado el caso.
En marzo de este año, Soto y los abogados acusadores, llegaron a un acuerdo, donde él se declare culpable de las dos homicidios y se comprometía a testificar en contra de Vergara. Esta decisión le podría significar no la pena de muerte; pero si dos cadenas perpetúas sin opción a libertad bajo palabra.
Ambos sospechosos, siguen encarcelados en el centro de detenciones del condado de Hall.
De acuerdo a lo que señalan documentos de la corte, Soto habría disparado al menos unas 8 veces usando un arma calibre 45, Vergara quien se encontraba dentro de un automóvil, sería quien le ordenó que efectuara los disparos.
La otra pena de muerte en Hall, es la de Cornelio Zamites, quien el 2005, fue encontrado culpable de la muerte por estrangulamiento después de abusar sexualmente de una menor de 4 años. La juez de la corte superior Kathlene Gosselin, espera poder realizar los juicios en la primera mitad del próximo año.
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