Una de las soluciones para frenar el embargo de su propiedad es buscar la ayuda de expertos, como la que ofrece el Departamento de vivienda (HUD pos sus siglas en inglés), ahí encontrara información en español con consejos muy importantes acerca de lo que debe hacer.
El HUD explica que lo más importante es hacer el mayor esfuerzo posible para continuar con el pago de la hipoteca mientras converse con su prestamista. Haga todo lo que pueda para no fallar en el pago de una sola cuota de su hipoteca.
Una vez que falle en el pago, su crédito quedará dañado, y será más difícil gestionar opciones tales como la refinanciación. A veces se les dice a propietarios de viviendas que no podrán obtener ayuda a menos que dejen de pagar su hipoteca. ¡Advertencia!
Ese no es un buen consejo. Si usted ya ha fallado en el cumplimiento de un pago – empiece inmediatamente a pagar la hipoteca de nuevo, y hable con su prestamista acerca de ponerse al día con el pago que falló mientras encuentren una solución a largo plazo.
Evite préstamos no solicitados para “rescatar la vivienda”, para “rescatarlo de una ejecución hipotecaria”, o de planes de compra de vivienda para “sacarlo de los apuros de una ejecución hipotecaria”, así cómo ideas para “eliminar la hipoteca”.
Empresas o prestamistas desconocidos podrán llamarle por teléfono, tocarle a la puerta, o colocar folletos publicitarios y carteles en su vecindario. A menudo se trata de compañías estafadoras que ofrecen préstamos o proyectos de compra bajo condiciones muy desventajosas y hasta fraudulentas.
¡Ojo! Sencillamente apártese y desentiéndase si alguien intenta intimidarlo o ejercer presión sobre usted para que firme una componenda.
Esté consciente de que un estafador que ofrece rescatarlo de una ejecución hipotecaria y se presta para hablar con su prestamista a nombre de usted, puede intentar cobrarle un elevado honorario por servicios que posiblemente usted mismo podría desempeñar gratis.
Asegúrese que comprende todos los honorarios y condiciones de cualquier acuerdo financiero que le sea presentado. Jamás firme documentos con renglones en blanco. Si no comprende un documento a cabalidad – no lo firme. Piense en consultar un experto, tal como un abogado. (recopilado del BBB y del HUD)
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