En qué consiste la propuesta
La propuesta dada conocer por el demócrata Christopher Dodd, presidente del Comité Bancario del Senado, contiene una amalgama de ideas que intentan incrementar la demanda de viviendas y ayudar a los propietarios con hipotecas de alto riesgo a evitar su ejecución.
El plan consiste en:
dar subvenciones por cuatro mil millones de dólares para que los gobiernos locales compren y remodelen las casas en ejecución de hipoteca,
dar nueva autoridad a los estados para que emitan bonos con el fin de que sean utilizados en refinanciar hipotecas de alto riesgo,
y otorgar un crédito fiscal por $7,000 para personas que compren casas nuevas o propiedades en ejecución hipotecaria.
"Es un paquete robusto", comentó Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado. "Es una buena noticia para el pueblo estadounidense".
Pero los economistas que se encuentran más allá del espectro político se mostraron escépticos de que la medida tenga mucho efecto práctico para disminuir la angustiosa crisis en el mercado de vivienda y la ola de ejecuciones de hipotecas que se extiende por todo el país.
"Son buenos pasos, pero son pasos pequeños y ciertamente no lo suficientemente grandes para resolver el problema", dijo Mark Zandi, economista en jefe de Moody's Economy.com. "No pienso que vaya a ser suficiente para resolver el problema de vivienda, al menos no en el 2008".
El vocero de la Casa Blanca Tony Fratto dijo que al gobierno le gustan algunas de las cláusulas, como la emisión de bonos hipotecarios y la modernización de la Administración Federal de Vivienda.
Sin embargo, dijo que el gobierno tiene "preocupaciones serias" respecto a otros incisos, como el crédito fiscal a compradores de casas y la ayuda a gobiernos locales para la adquisición de vivienda en ejecución hipotecaria.
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