El primero de enero estos cuatro estudiantes-inmigrantes salieron de Miami iniciando una caminata por cuatro meses, con un recorrido de 1,500 millas hasta la ciudad de Washington.
“Estos ‘valientes’ estudiantes, caminan “El Camino de los Sueños” con la finalidad de reunir el apoyo por una Reforma Migratoria justa y humana, resaltando la importancia de la urgente necesidad de un cambio”, advierten en un comunicado de prensa.
“Caminamos para compartir nuestras historias”, así comprenderán, cómo es, para millones de inmigrantes, especialmente gente joven, estar imposibilitado de participar completamente en la sociedad” dijo uno de los jóvenes.
“Nuestra Jornada será larga y llena de dificultades, pero nosotros, no vemos otra opción. Ponemos nuestro futuro en riesgo, porque nuestro presente es insoportable”
Carlos, Gaby, Felipe y Juan llegarán a la Washington el primero de mayo, recibiendo muestras de solidaridad en todo el país, hasta que sus demandas sean resueltas, por eso cuando lleguen a la capital quieren dejar saber a todos que buscan:
Un alto a la separación de familias y deportación de los jóvenes; Una Reforma Migratoria Justa y Humana que incluya: Acceso a la educación; Derechos de los Trabajadores; Fin a la Separación de Familias y un camino a la ciudadanía.
Historias conmovedoras
Los jóvenes participantes han tenido cada uno de ellos una historia relacionada con la deportación y la tragedia de verse separados de sus padres y familiares, es el caso de Juan Felipe Roa, un joven colombiano que fue traído al país muy pequeño y cuyos padres fueron regresados a Colombia en el 2008.
Este joven dice que la caminata que lleva a cabo trasciende más allá del viaje personal. “Estamos ayudando a crear un movimiento a través de compartir historias, las nuestras y las de los integrantes de las comunidades, para abrirle los ojos sobre la importancia de tener una voz".
A sus de 22 años, experimentó las dificultades de ser indocumentado en carne propia. Cuando cursaba estudios secundarios, nadie le daba trabajo, no podía optar por una beca y tampoco ingresar a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Llegó a este país cuando tenía dos años de edad de la mano de sus padres que se vieron obligados a cambiar el rumbo de sus vidas porque el abuelo del joven se enfermó.
"Mi abuelo paterno vivió acá hace tres décadas y en 1989 su salud se deterioró. Mi papá vino a cuidarlo y mientras estaba en proceso de obtener su estatus migratorio a través del abuelo, éste falleció", contó el joven a la prensa.
La familia heredó propiedades, pero la situación se complicó al quedarse sin estatus legal.
"En vez de vivir el sueño americano, vivimos la pesadilla americana. Papá tuvo problemas para mantener los trabajos, mi mamá sufrió de cáncer y falleció. No pudimos salir adelante", relató.
Llaman a darles apoyo
La Alianza Latina por los Derechos Humanos de Georgia—GLAHR, por sus siglas en inglés, a través de su presidenta Adelina Nichols, hizo un llamado a la comunidad hispana del estado a ofrecerles todo el apoyo a los jóvenes caminantes saliendo a darles una multituinaria bienvenida cuando lleguen a Atlanta.
La fecha es el 26 de febrero, saliendo de esta ciudad nuevamente el próximo 2 de marzo.
“Todos debemos estar comprometidos en esta causa, todos debemos colaborar y hacernos sentir de alguna manera y lo menos que podemos hacer es unirnos a ellos en solidaridad por lo que hacen para demostrarles que no están solos”, dijo Nichols a través de su programa Radial GLAHR Informa.
Dentro de las acciones a la que invita GLAHR están: Ofrecerles una recepción a la entrada de tu ciudad o dándoles un lugar donde hospedarse y alimentos; haciendo una donación; invitándolos a hablar en la escuela, iglesia o sitio de trabajo, entre otros.
Para hacer una donación o saber más acerca del recorrido de estos jóvenes visitar el sitio: www.trail2010.org. Para comunicarse con GLAHR, marque: 770-457-5232. |