El argumento de quienes promueven el adefesio legislativo, es el de desincentivar la inmigración ilegal por medio de una reforma a la 14 enmienda que da ese derecho a todos los niños nacidos en territorio estadounidense sin importar el estatus de sus progenitores.
Gary Miller, el senador ponente del proyecto que se conoce como "Leave Act", dice que es la "mejor solución" a los problemas que aquejan al país, en unos momentos en que más de 15 millones de estadounidenses están desempleados mientras "siete millones de indocumentados" sí tienen trabajo
La propuesta de Miller no es nueva, según los grupos pro inmigrantes, ya que durante la década de 1990 fue rechazada por el senado por inconstitucional, pero fue entonces incluida en la plataforma política del Partido Republicano en 1996.
Según un comunicado del senador Miller, de ser aprobada su medida, ésta reduciría en más de la mitad la población indocumentada en cinco años y crearía siete millones de puestos de trabajo para los ciudadanos y residentes legales, al cerrar el grifo en el mercado laboral a los indocumentados.
Así mismo, los republicanos que apoyan el proyecto señalan que sólo buscan modificar una ley federal de inmigración y así "esclarecer" la interpretación de la 14 enmienda. Sin embargo, esa enmienda, ratificada en 1868, establece que "todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y por tanto sujetas a su jurisdicción, son ciudadanas de Estados Unidos y del estado en que residen".
Esa enmienda fue ratificada precisamente para resguardar los derechos civiles de los esclavos que obtuvieron su libertad tras la Guerra Civil. Desde entonces, EE.UU. concede la ciudadanía automática a quienes nacen en este país, sin importar el estatus migratorio de sus padres.
“La medida de Miller, de ser aprobada, sólo concedería la ciudadanía si al menos uno de los padres del niño es ciudadano, residente legal o miembro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. La legislación no afectaría a los niños que nacieron antes de su puesta en marcha”, dijo un despacho de prensa de la agencia de noticias española Efe.
“El Congreso también sigue dividido sobre el futuro de una reforma migratoria integral, complicado también por el reciente activismo del llamado "Tea Party", que aglutina a los sectores más conservadores de EE.UU y que se opone a una "inmerecida amnistía" para los indocumentados” |